UN LARGO VIAJE... ANA ALBERCA
El 6 de enero de
1841 la joven Doloretes sale de su casa paterna para iniciar sus primeros pasos
en la vida religiosa. 173 años después el Señor de la Vida, que invitó
a María
Rosa a entregar su vida como religiosa en favor de los más desfavorecidos y
anunciar su Reino, me invitó a mi también a salir de mi
tierra (Villacañas) el 6 de enero de 2014 para iniciarme en la vida
religiosa en las Hnas. de Ntra. Sra. de la Consolación.
El acto de la
entrada al postulantado lo realicé en la Eucaristía de apertura del año
vocacional que celebramos en el colegio de Madrid, junto con las comunidades de
Quintanar, Villacañas, casa provincial, colegio y unos algunos amigos que se
quisieron unir a este gran día para toda la familia Consolación.
Tras la oración de acción de gracias y entrega, el coro cantó
"Un largo viaje" de Marcela Gándara, una canción
con la que me identifico mucho porque resume muy bien mi proceso vocacional.
Hasta llegar a este
día
he recorrido un largo viaje, estudiar, familia, trabajar, salir, muchos años
en grupos del Movimiento, amigos, catequesis, vacaciones, diversos
voluntariados... múltiples experiencias vividas que me han ido marcando, y
configurando mi persona. También he cruzado valles de inseguridad, de
no saber en que dirección iba mi viaje, días de viajar desde la comodidad,
viajar sólo
pasando por donde me gustaba, viajar sin mirar... Días de mucho dudar ¿el
señor
quiere que yo sea religiosa? No eso no,
eso no me lo puede pedir a mi, ¿a mí? No, si yo tengo estabilidad laboral,
una buena familia, independencia económica, muy buenos amigos, estoy muy
comprometida con el Movimiento, un trabajo que me encanta, ya soy parte de la
familia Consolación, viajo en coche por donde quiero sin dar explicaciones, no
hace falta ser religiosa para hacer el
bien, se necesitan jóvenes y laicos comprometidos en la Iglesia... Si, todo eso
era y es verdad no hace falta ser religiosa para ser feliz, ni para ayudar a
otros, estas cosas y más se pueden hacer desde la vida laical, pero en este proceso
personal iba conociendo más a Jesús y me iba acercando a su sueño
para mi, hasta que por fin, poco a poco puede entender que en la vida importa más
el ser, que el hacer, que hay que hacer
si, que no podemos estar de brazos cruzados si, pero ante todo debemos ser. ¿Y
que soy? Hija de Dios y que como tal debo hacer la voluntad del Padre, ser auténtica
hija constructora de su Reino a su estilo, a su modo, tal y como el quiere que
sea.
Este paso de inicio del postulantado no es el fin de mi viaje, me queda mucho por viajar, es el inicio de un viajar de otra manera, es un viajar cada día más fiada y unida a él, sabiendo que sólo si me mantengo en él podré realizar su sueño y todo aquello que él espera de mi para seguir dilatando su Reino.
...PERO AL FIN LLEGUÉ A ENTENDER



3 comentarios:
Gracias Ana por estas palabras... Gracias por tu vida, gracias por ser consolación,,,
Genial el artículo!
Viajamos contigo Ana, somos compañeras de viaje.
Desde nuestra comunidad de Cebú (Philippines) un fuerte abrazo al saberte y recibirte como Hermana de la Consolación
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