El día 11 en
Salamanca, nos reunimos entre las comunidades
y voluntarios de: Portugal, Ponferrada, Pamplona y Salamanca, unas 65
personas para juntos compartir y vivir
la Inauguración del Año Vocacional.
Fuimos llegando a
la guardería entre abrazos, risas, caras de alegría, de sorpresa…una gozada el
ver como poco a poco la gente llegaba con gran ilusión para compartir este gran
día para la Familia Consolación. Que
gozada ver como el Señor...nos convocaba para “salir de nuestra tierra” y
acudir a la “tierra prometida”, como la alegría de compartir nuestra vocación
hizo desplazarse a las 14 personas que acudieron de Portugal, las 17 de
Ponferrada, las 3 de Pamplona y las 30 de Salamanca.
Comenzamos la
celebración con unas palabras de acogida de Milagros (superiora de la comunidad
que nos acogía) y una breve explicación de lo que celebraríamos ese día.
A las 12h, tuvo
lugar el visionado del videoclip “Año Vocacional Consolación” y el mensaje de
la Madre General. A continuación leímos todos juntos la oración del Ano
Vocacional y comenzamos la Eucaristía. Bajo el lema A TI TE DIGO VOLUNTARIO:
CONSUELA, fuimos colocando en la cartelera los diferentes lugares de
procedencia. Antes de finalizar la Eucaristía se hizo entrega de las
lámparas, símbolo vocacional, que
presidirán un lugar destacado en nuestras comunidades a lo largo de este año,
para recordarnos a cada uno, el compromiso de ser testimonios de nuestra
vocación en los diferentes lugares.
Sobre las 14:30,
como en las primeras comunidades cristianas, compartimos la comida con todo lo
que habíamos llevado de los diferentes
lugares.
Tras la alegría de compartir, nos fuimos despidiendo
para emprender viaje de regreso (algunos lejos). Gracias a todos y cada uno por
lo compartido, lo vivido y gracias por querer ser testigo de ese Dios que se
hace Consolación en pequeños gestos y detalles de la vida de cada día. Que la
Madre y el Señor nos empujen a vivir este Año Vocacional desde la alegría del
servicio, pero de esa alegría que contagia. Ánimo









